Cuánto cuesta una página web para tu negocio en México
Pediste tres cotizaciones por la misma página y te contestaron $500, $5,000 y $50,000. No están jugando contigo: te están vendiendo tres cosas distintas con el mismo nombre.
Por qué hay tanta diferencia de precio
Una “página web” puede ser desde una plantilla que se arma en una tarde hasta un sitio con catálogo, pagos y automatización de mensajes. El precio no depende del número de páginas —una landing de una sola pantalla puede costar más que un sitio de diez— sino de cuánto trabajo te quita y cuántos clientes te trae.
Así que la pregunta útil no es “¿cuánto cuesta?”, es “¿qué incluye y qué voy a poder hacer yo con esto?”
Lo que sí debe incluir una página que trae clientes
- Dominio y hosting a tu nombre. Que la página sea tuya, no del que te la hizo.
- WhatsApp a un toque, arriba y abajo, en celular y en compu.
- Abrir rápido en celular, que es donde te va a ver casi todo mundo.
- Que diga qué haces, dónde estás y cómo te contactan en la primera pantalla.
- Tu ubicación en Google Maps y tus horarios reales.
- Que tú puedas cambiar precios, fotos y datos sin llamar al desarrollador cada vez.
Si algo de esta lista falta, la página puede verse preciosa y aun así no servir para vender.
Por qué la de $500 sale cara
No es por el precio, es por lo que viene después. Los tres problemas que más veo:
- El dominio queda a nombre del que la hizo. Si mañana se enoja, se pelea o desaparece, tu negocio se queda sin su dirección.
- Nadie te enseña a usarla. Cambiar un precio se vuelve una llamada de tres días.
- Nunca la terminan. Textos de relleno tipo “lorem ipsum”, fotos de banco de imágenes, el correo de contacto vacío.
Una página a medias que nunca se termina de pagar es más caro que una buena: pagaste dos veces y sigues sin clientes.
Las cinco preguntas antes de pagar
- ¿El dominio y el hosting quedan a mi nombre, con mis accesos?
- ¿Puedo editar precios, fotos y textos por mi cuenta? ¿Me enseñas?
- ¿Cómo se ve en celular y cuánto tarda en abrir?
- ¿Qué pasa si quiero dejarlo? ¿Me llevo mis archivos?
- ¿Está pensada para que me encuentren en Google, o solo “para que exista”?
Quien te responde esas cinco sin rodeos es con quien sí conviene trabajar. Y si te dicen “eso es detalle técnico, tú no te preocupes”, ahí no.
¿Y cuánto es razonable?
Depende del giro y de cuánto necesites. La forma honesta de verlo es compararla contra lo que te deja un cliente: si tu ticket promedio es de $1,500 y la página te trae cinco clientes más al mes, se paga sola en el primer o segundo mes. Si te trae uno al año, cualquier precio es caro.
Por eso primero se define qué tiene que hacer la página —traer mensajes— y luego se decide qué construir. Al revés, terminas pagando por cosas bonitas que nadie usa.
Si quieres, dime a qué te dedicas y en qué zona trabajas, y te digo en concreto qué necesita tu caso —sin vendértelo antes de saberlo.
Los tres presupuestos que te van a llegar
Cuando pidas cotizaciones vas a ver tres tipos de respuesta. Reconocerlas te ahorra dinero:
- El de $500 con plantilla. Te entrega algo igual a mil sitios más, con tu logo encima. Sirve si solo necesitas “existir”, pero no compite ni te distingue.
- El de “te lo dejo bonito”. Mucho diseño, cero estrategia: no dice qué haces, no tiene WhatsApp visible y no se piensa para que te encuentren. Bonito y callado.
- El que te pregunta primero. Antes de cotizar te pregunta a qué te dedicas, en qué zona trabajas y qué quieres que haga la página. Ese es el que va a construir algo que trabaja para ti.
Si quieres un atajo: quien te cotiza sin preguntarte nada está vendiendo un producto, no resolviendo tu caso.
Qué debe decir tu presupuesto por escrito
Pídelo siempre por escrito, aunque sea por WhatsApp, con estos cinco puntos: qué páginas incluye, quién queda dueño del dominio y el hosting, cuánto cuesta el mantenimiento al año, cuánto tarda la entrega y qué pasa si necesitas un cambio después.
Y ojo con la letra chica más común: “primer año gratis de hosting”. Significa que el segundo año te cobran lo que ellos decidan o te apagan la página. Pregunta el precio del año dos antes de firmar, no después.
¿No sabes si te están cobrando de más?
Mándame tu cotización o tu página actual y te digo, sin compromiso, qué te falta y qué te están cobrando de más.
Quiero que revisen mi caso